Es complicado de explicar. Sabes que fue cupido, pero… que rápido hijo de puta, y que certero
el bastardo. Lo próximo que sabes es que no te la puedes sacar de la cabeza. Esa persona se
volvió especial, en un pis pas. ¿Quién es? ¿De dónde viene? ¿A qué se dedica? ¿Por qué no
llegó antes?!
El problema es… que cupido siempre anda falto de flechas, y solo te flechó a ti. A esa persona
ni le importa y probablemente ni se enteró de que existes. Y, ¿ahora qué hago?
Nada amigo, nada. Solo es un sueño que empezó. La perfecta. Parece que la hicieron en otro
lugar. Como si los ángeles la rodearan y la protegieran como la persona más valiosa. Es en
serio, estás enamorado, hasta el fondo, y ella no tiene defectos, no a tus ojos. Sin embargo hay
algo que no cuadra; cupido amigo, si le hablo, ¿que pasara? Cuando al fin reúnes el valor,
descubres que para ella no solo no eres especial, sino que eres un cero a la izquierda. El
quebranto, porque el corazón ya le pertenece. No sabes porque, no tienes la más remota idea
del porque estas a sus pies, pero, lo estas. Y esta persona procede a sacarte de su vida de la
forma que hace con todos… Un corazón roto.
Cupido GRAN IMBÉCIL, no lo vuelvas a hacer.
Dios trino, Dios Uno. Se habla mucho en este día, el de la Santísima Trinidad, sobre el misterio que esconde la naturaleza de Dios. Yo en mi irreverencia ante los misterios, propongo una mirada al mismo: No son tres, sino uno encarnado; cual Dios Padre es Jesus mismo, pero, mas viejo. Es Dios mismo que se hace presente, en este mundo y, a saber en cuantos más... El verdadero misterio a mi modo de ver es el porque en este mundo: ¿por que el mismísimo Creador de la existencia estaría interesado en encarnar, hacerse presente de esta forma en este planeta?, pero, volviendo al misterio de la Trinidad; para mi es simple: es Jesús, su espíritu que es Santo, y es su mente, lo que en realidad me parece se asocia a Dios Padre, pues es considerado como El Arquitecto; es su mente la creadora de nuestra existencia. Por otra parte, cabe en mi mente la idea, de que Dios se encarnara en diferentes avatares de su elección, en diferentes partes del Cosmos; bien sea a la vez, osea al unísono (algo ...