Estas ahí desechó, porque no lo lograste. Tal vez fueron las circunstancias, tal vez fuí yo... Lo importante es que no lo logre. La culpa es huerfana, dicen. ¿Quien puede? ¿Quien tiene el poder real de cambiarlo todo? Solo Díos. No es falta de voluntad, de deseo o perseverancia; simplemente no puedo. Así, en el fondo, miro hacia arriba y veo la luz que a esta distancia solo puede acariciarme. Tal vez la proxima vez...o quizá no. Tal vez no puedo hacer mas que esperar un milagro, la divinidad interviniendo para que esta vez sea posible. No es mi culpa, no es mi culpa, yo lo intente. Podria hacerlo de nuevo, pero, probablemente volvere a fracasar. Sólo hay una cosa que me queda en el fondo de este abismo: soñar. Porqué en el sueño puedo ser todo lo que quiera, lo grande y magnífico que quiera, puedo correr, respirar hondamente y ser libre. Lo intente, vaya que lo intente. Pero no soy suficiente. Cuando muera o quiza cuando despierte, vere que esto solo era un momento en la gran travesia ...